Finance Wars (Episodio 1): “La Tormenta Económico-Financiera Perfecta”

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Historia Económico-Financiera Mundial: “Como hemos llegado hasta aquí”.

Hace mucho mucho tiempo, en unas finanzas muy muy lejanas, habitadas por extraordinarios y poderosos seres financieros, tuvo lugar una épica batalla entre las tropas  Jedi-Económicas y el lado oscuro de las finanzas. El reverso tenebroso de las finanzas se alzo finalmente con la victoria adueñándose de la fuerza de los caballeros Jedi-Económicos. Pero, la última y definitiva gran batalla que traerá el equilibrio y paz a nuestro imperio económico aun esta por librarse. Que la fuerza económica nos acompañe

Quien no recuerda esta intrépida y fantástica saga galáctica que a tantos nos ha maravillado. Pues como si de ella misma se tratara, pero sustituyendo las galaxias por finanzas, relataremos en tres posts-episodios el origen, solución y futuro del mundo económico-financiero, previa programación PlUTOcrata claro. Sin más dilación, a continuación os dejo con el episodio 1.

Imaginad que una tormenta os sorprende mientras disfrutáis de un fantástico crucero por el mar mediterráneo, creéis estar a salvo por la seguridad que os transmite ir a bordo de un navío faraónico capaz de surcar los mares inmune a cualquier tempestad e incluso maremoto, pero, a medida que se intensifica la categoría de la tempestad esta sensación de tranquilidad se ve empañada por la preocupación que con el paso de los minutos se transforma en pánico y miedo, ya es entonces cuando la inseguridad e incertidumbre se adueñan de vuestro pensamiento y únicamente esperáis atemorizados a que todo pase sin fatales consecuencias apelando a la valía de la tripulación e incluso encomendándoos a recursos divinos que salven la situación, hasta aquí, habéis sido victimas y presas de las pautas y conductas habituales del comportamiento humano.

Pues bien, no más diferente se comportan programadamente los mercados y sus actores presentes. Desde hace ya algún tiempo navegamos todo el planeta en este crucero llamado “mercado” que se ha adentrado en una tormenta económico-financiera perfecta, y, lo peor no es haber sido presa del infortunio provocado por la madre naturaleza que puede revelarse en cualquier momento siendo impredecible su causa u origen, lo lamentable ha sido la ineficiencia del control de mandos, que, teniendo en sus manos el parte que predecía esta tormenta no hicieron nada, únicamente navegar a la deriva y encomendarse paradójicamente a quienes provocaron esta tempestad creyendo que eran divinos, y todo, debido a la ceguera provocada por sus conflictos de intereses credencialmente implantados, con la economi$a y p€olitica hemos topado.

Como cualquier barco que esta equipado con los más sofisticados medios, capaces de predecir y visualizar tormentas para así evitarlas o bien navegar por ellas sin graves consecuencias, la economía también goza de estos mecanismos de predicción que anticipan periodos de crisis o contracción económico-financiera.

Pero en esta ocasión no se trataba de una desaceleración económica que provocaría una burbuja inmobiliaria o tecnológica, no, sino de una gran depresión sin precedentes creada por una burbuja financiera respaldada por DEUDA que no ha hecho más que engrosarse desde finales de 2.008 cuando estallo toda la siembra almacenada durante mas de 20 años.

El problema no fue que Lhemann quebrara, sino que muchas otras entidades financieras se encontraran en su misma situación, y, atrapados en la enorme telaraña de deuda, los ingenuos estados creyeron que ayudándoles directamente estas instituciones financieras podrían reactivar de nuevo la economía tras sanear sus cuentas, almas de cántaro.

Hace ya muchos muchos años, en unas finanzas muy muy lejanas, los banqueros eran dueños de su dinero y cuando prestaban sus valiosas monedas las vigilaban muy de cerca como pastores atentos de que no venga el lobo a comérselas, y esto era así porque la banca de inversión estaba totalmente desvinculada de la comercial que no podía captar recursos de esta última para financiar sus negocios.

Los prestatarios contraían deudas con sus prestamistas y la deuda quedaba reconocida unilateralmente entre ambas partes siendo esta a su vez intransferible a terceros. Y siendo así, obviamente su buscaba la Inversión capaz de “crear valor real”a cambio de obtener una rentabilidad, es decir, el pilar fundamental era la productividad creativa a través de la inversión directa con recursos propios y no ajenos.

Cualquier proyecto era estudiado minuciosamente y expuesto a varios filtros económicos que desgranarían el riesgo hasta reducirlo a la mínima expresión y hacer así viable la inversión de sus promotores. Todas las variables y escenarios posibles estaban previstos, incluso la quiebra estaba presente por si el producto o servicio finalmente no alcanzaba los objetivos previstos, garantías adicionales reforzaban este posible escenario quedando así a salvo la cantidad prestada. Tío Gilito nunca regalaba su dinero, y mucho menos arriesgaba su fortuna. No obstante, todo este proceso se activaba a partir del comienzo e inicio del fraudulento crecimiento económico.

Sin embargo,  el lado oscuro de las finanzas tuvo un auge sin precedentes cuando se desregularizo su sector y a la banca de inversión se le permitió captar recursos de la comercial y vender sus deudas a otras entidades, desvinculándose así de cualquier riesgo directo. Como es obvio, esta inyección de liquidez y la permisividad de vender el riesgo a un tercero quedando el prestamista desvinculado del impago hizo que se sobrevaloraran todo tipo de activos e instrumentos financieros para venderlos a otras entidades que picaron el anzuelo.

Por otro lado, se les permitió además a las entidades apalancarse sin control, es decir, invertir en una operación financiera donde el capital propio no respalda el crédito solicitado para dicha operación. Ni el Monopoly participaría en este juego sin sentido.

Y con estos tres ingredientes; barra libre de liquidez ajena patrocinada por dinero-deuda, venta del riesgo sin regulación o compensación alguna, y, apalancamiento agresivo por parte de la mayoría del sistema financiero, se genero la tormenta económico-financiera perfecta. El problema no es tanto la deuda generada para financiar productos tangibles de economía real productiva, es más bien la deuda financiera contraída para vender y adquirir ilusiones monetarias u financieras sobrevaloradas creadas por la planeada y ciclica tormenta perfecta.

 

To be continued………………..

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La Wiki Bolsa

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